Cerro Matoso expresó su profunda preocupación ante el riesgo de cese de sus operaciones tras la solicitud de Canacol Energy de terminar los contratos vigentes de suministro de gas en Colombia, incluido el que mantiene con esta operación minero-industrial.
Según la compañía, Canacol abastece cerca del 80% del gas natural que necesita para operar, por lo que la medida compromete directamente la continuidad de sus actividades.
La empresa calificó la decisión como improcedente y arbitraria. La solicitud fue radicada el 28 de abril ante una Corte de Alberta, Canadá, en el marco de un proceso de reestructuración organizacional de Canacol. Cerro Matoso advirtió que sin suministro de gas sus dos hornos industriales, que operan las 24 horas del día y no tienen sustituto energético, no pueden funcionar, con riesgo de daños estructurales cuya reparación podría costar entre $550.000 y $730.000 millones por equipo y tiempos de recuperación superiores a diez meses.
En cuanto al impacto económico, la compañía estimó pérdidas cercanas a $1.000 millones diarios para el país en regalías e impuestos, $5.100 millones propios por dejar de producir 95 toneladas de ferroníquel al día, y $1.800 millones adicionales por suspensión de contratos y servicios. En 2025, Cerro Matoso aportó $334.570 millones al Estado, generó más de 2.000 empleos y destinó $10.600 millones en programas sociales que benefician a más de 50.000 personas en 25 comunidades del sur de Córdoba.
La empresa hizo un llamado directo al Estado colombiano, recordando que el contrato se rige por la legislación nacional y no por la canadiense, y confió en que la Superintendencia de Sociedades y la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios velen por el respeto del orden jurídico colombiano.


