Pese a la oposición del propio exsenador, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) recuperó el predio ‘No hay como Dios’, de 22 hectáreas ubicado en jurisdicción de Montería, que perteneció al excongresista cordobés Otto Bula, condenado por recibir sobornos de la multinacional brasilera Odebrecht a cambio de favorecer la adjudicación de millonarias obras.
El bien rural, que estaba bajo administración de la Sociedad de Activos Especiales, pasó a manos de la comunidad indígena La Esperanza de Chuchurubí, del pueblo Zenú, conformada por 145 familias que durante años solicitaron tierra sin obtener respuesta. La operación se realizó en coordinación con la Policía Nacional, la Personería de Montería, el ICBF y las autoridades locales.
«Esto significa una reivindicación de derechos colectivos de nuestras familias y el cumplimiento de lo dispuesto por la Corte Constitucional para preservar nuestra comunidad, pues nos encontrábamos en vía de extinción física y cultural», afirmó el líder indígena Iván Negrete.

La directora de Gestión Jurídica de la ANT, Ana Jimena Bautista, destacó el alcance de la acción: «Este predio pasa a alimentar la Reforma Agraria. Es una apuesta por llevarle dignidad al campo colombiano y a los trabajadores agropecuarios».
Por su parte, la lideresa Brenda Bohórquez resaltó el papel de las mujeres Zenú como cuidadoras de la tierra: «Que hoy se nos reconozca con esta tierra nos motiva a seguir luchando por el fortalecimiento de nuestras costumbres con las futuras generaciones».
Esta recuperación se suma a los 39 predios —691 hectáreas— recuperados días atrás en Valencia, Córdoba, que pertenecieron a estructuras armadas ilegales y que también serán destinados a la Reforma Agraria.


