Tras más de cuatro décadas de lucha por el territorio, familias campesinas y pescadoras del municipio de Cereté, en Córdoba, recuperaron el acceso a la Ciénaga de Corralito.
La Agencia Nacional de Tierras (ANT) hizo entrega de 188 hectáreas que permanecían bajo control de estructuras criminales vinculadas a Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario, y a Camilo Torres Martínez, alias Fritanga.
Los predios, conocidos como Lote 1 y Lote 2, fueron transferidos a las asociaciones ASOPISSICO, ASOPARCER y ASPARCICO, integradas por familias que perdieron sus cultivos y medios de vida a causa de las recientes inundaciones en la región.
En paralelo, el Ministerio de Ambiente y la ANT iniciaron la demolición de jarillones irregulares que bloqueaban el flujo natural entre el río Sinú y la ciénaga.

La apertura de aproximadamente 1,2 kilómetros del jarillón norte restableció la conectividad hídrica del ecosistema del Bajo Sinú, sin afectar a las comunidades vecinas.
La intervención hace parte de la estrategia Misión Córdoba, con la que el Gobierno del presidente Gustavo Petro busca recuperar 50.000 hectáreas de humedales y consolidar una reforma rural de carácter anfibio en la región.



