Los embalses de energía del país registran un nivel agregado de apenas 64,8 %, en un momento en que el IDEAM y otras entidades del Estado advierten sobre la probabilidad de ocurrencia del fenómeno de El Niño en Colombia. Ante este escenario, el Grupo EPM activó sus protocolos de contingencia y lanzó un llamado urgente a la ciudadanía: reducir el consumo de energía puede ser la diferencia entre sortear la temporada seca o enfrentar un racionamiento.
Aunque los embalses propios del Grupo EPM se ubican en 82,6 % —por encima del promedio nacional—, los caudales de los ríos que los abastecen cayeron al 53,9 % del promedio histórico en mayo de 2026, obligando a reducir la generación hidráulica para preservar reservas. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) exige mantener los embalses por encima del 80 % entre julio y noviembre para garantizar la confiabilidad del sistema.
En el caso de Hidroituango. La central opera a 409 metros sobre el nivel del mar cuando su diseño permite 420 msnm. Esos 11 metros represados equivalen al consumo total de Medellín durante 15 días o a la producción de una planta térmica de 130 megavatios, pero un trámite ambiental pendiente ante la ANLA, sin fecha de resolución, bloquea ese potencial.

En ese contexto, EPM subraya que el ahorro individual también es estratégico: usar la lavadora con carga completa, apagar luces innecesarias, desconectar aparatos en desuso, evitar abrir constantemente la nevera y aprovechar la luz natural son acciones que, sumadas, alivian la presión sobre el sistema. Con el 70 % de la energía nacional proveniente de plantas hidroeléctricas, cada kilovatio ahorrado por el ciudadano cuenta hoy más que nunca.



