Se profundiza la crisis interna en el Centro Democrático tras la renuncia de José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, y su esposa María Fernanda Cabal, senadora y excandidata presidencial. Ambos abandonan el partido liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez denunciando graves «irregularidades» en el proceso de selección del candidato presidencial.
En una carta dirigida a la jefatura de la colectividad, Lafaurie señaló que el procedimiento para elegir candidato «careció de comités de garantías electorales, reglas claras, mecanismos de impugnación o trazabilidad», lo que constituyó una violación al debido proceso partidista. Criticó también que la dirección del partido haya adoptado decisiones «sin deliberación orgánica ni control interno», privando a las precandidatas de sus derechos políticos y apartándose de los principios de igualdad, participación y transparencia exigidos constitucionalmente.
Lafaurie acusó además que el proceso no fue informado ni registrado ante el Consejo Nacional Electoral, vulnerando principios de publicidad, vigilancia y control electoral. Responsabilizó directamente al director nacional del partido y la secretaria general por estas omisiones, afirmando que ambos «transitan por el filo de la vulneración de principios legales, estatutarios y constitucionales».
A pesar de las críticas, Lafaurie manifestó que no desean «afectar el proceso interno que seleccionó a Paloma Valencia como candidata» y que apoyarán su aspiración presidencial. Sin embargo, aclaró: «No queremos continuar en el Centro Democrático. Sentimos que no tenemos espacio».
El presidente de Fedegán solicitó una «escisión del CD» que permita a María Fernanda Cabal formar su propia agrupación política conforme a los estatutos del partido y las normas electorales del CNE. Esperan que esta decisión se formalice en la próxima convención del partido.


