San Jacinto, Bolívar, completa este domingo cinco días de paro cívico en protesta por la crisis en el servicio de agua potable que afecta a miles de habitantes. La comunidad mantiene bloqueos y manifestaciones pacíficas para exigir una solución definitiva al deterioro del sistema de acueducto, cuya operación ha sido cuestionada durante los últimos años por las constantes fallas en el suministro.
Los manifestantes aseguran que el municipio enfrenta un problema estructural que obliga a numerosas familias a depender de carrotanques o a almacenar agua cuando el servicio de agua es prácticamente inexistente. Líderes sociales y voceros del comité del paro afirman que, pese a las reiteradas solicitudes elevadas a las autoridades, hasta el momento no existe una respuesta concreta que permita superar la emergencia.
Durante la jornada, lideres, comerciantes y diferentes sectores sociales se sumaron a las movilizaciones, insistiendo en que el acceso al agua potable es un derecho fundamental y no puede seguir siendo una promesa incumplida. Los organizadores del paro señalaron que las protestas continuarán mientras no se instale una mesa de diálogo con compromisos verificables y un cronograma para la ejecución de las obras que requiere el sistema de acueducto.
Entretanto, la situación comienza a generar afectaciones en la actividad comercial, el transporte y el desarrollo normal de las actividades académicas en el municipio. Los habitantes hacen un llamado al Gobierno nacional, a la Gobernación de Bolívar, a la Alcaldia Municipal y a las entidades competentes para que intervengan de manera inmediata y eviten que la crisis se prolongue. La comunidad insiste en que no levantará el paro hasta obtener respuestas claras y acciones concretas que garanticen el acceso permanente al agua potable para todos los habitantes de San Jacinto.



