El programa de monitoreo, que involucra inspecciones sorpresivas y aleatorias, abarca desde redes de acueducto hasta establecimientos comerciales de alimentos.
Adicionalmente, por seguridad, serán demolidas cerca de siete viviendas ubicadas en la parte superior, lo cual será reforzado con trabajos estructurales de cepillado.
De 163 personas afectadas, 50 fueron trasladadas por el Distrito a hoteles cercanos y el resto, por decisión propia, se transportó a casas de familiares o amigos.