La Agencia Nacional de Tierras (ANT) recuperó 995 hectáreas distribuidas en 44 predios rurales en los municipios de Valencia, Cereté y Montería, en el departamento de Córdoba. Los operativos, realizados con acompañamiento de la fuerza pública, buscan garantizar el acceso a la tierra a comunidades campesinas e indígenas históricamente excluidas.
En Valencia se recuperaron 39 predios equivalentes a 691 hectáreas, muchos de ellos bajo administración del Fondo para la Reparación de las Víctimas y la Sociedad de Activos Especiales (SAE), que durante años estuvieron vinculados a estructuras ilegales.
En Cereté, la ANT recuperó un predio de 68 hectáreas en el sector Villa Fátima, que estuvo en poder de los narcotraficantes Camilo Torres Martínez, alias Fritanga, y Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario. Estos bienes, junto a otros dos lotes de 105 y 83 hectáreas respectivamente, serán entregados a organizaciones campesinas y pescadoras de la Ciénaga de Corralito.

En Montería, el predio No hay como Dios, de 22 hectáreas perteneciente al excongresista Otto Bula —condenado por recibir sobornos de Odebrecht— fue entregado a la comunidad indígena Zenú de La Esperanza de Chuchurubí. Además, el predio Villa Inés, de 26 hectáreas, fue recuperado al exparamilitar Gildardo Ospina, alias San Tropel, condenado por la masacre de Pueblo Bello.
«Estamos recuperando hectáreas que durante años fueron ocupadas de manera irregular. Hoy estas tierras se ponen al servicio de la Reforma Agraria», afirmó el director de la ANT, Juan Felipe Harman.

Estas acciones se enmarcan en la emergencia decretada por el Gobierno nacional tras el frente frío de febrero, que afectó gravemente a comunidades rurales cordobesas.


