El Gobierno de Colombia activó un histórico plan de choque para controlar la expansión de los hipopótamos que habitaron la hacienda del narcotraficante Pablo Escobar, incorporando por primera vez un protocolo oficial de eutanasia como medida técnica y científica para frenar el crecimiento acelerado de esta especie invasora.
El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible anunció una inversión de 7.200 millones de pesos a través del Fondo para la Vida y la Biodiversidad, destinada a financiar el Plan para la Prevención, Control y Manejo del hipopótamo en el país. Las corporaciones autónomas regionales Cornare, Corantioquia, Corpoboyacá y CAS serán las encargadas de ejecutar las acciones en cuatro regiones del territorio nacional.
«La eutanasia es una medida técnica que hace parte de lo que la ciencia nos pide hacer cuando no es posible la translocación», afirmó la ministra encargada, Irene Vélez Torres.
La población actual supera los 200 individuos y, de no controlarse, podría alcanzar los 1.000 ejemplares en 2035, representando una amenaza directa para ecosistemas, comunidades y especies nativas como el manatí y la tortuga de río. Los intentos de reubicar los animales en siete países, entre ellos México, Filipinas e India, fracasaron por barreras legales, técnicas y presupuestales.
El protocolo contempla dos modalidades: eutanasia química y física, con estrictos estándares de bienestar animal, bioseguridad y protección del recurso hídrico. La implementación comenzará en el segundo semestre de 2026.


