EPM salió al paso de las críticas y del proceso sancionatorio anunciado por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) el pasado 30 de marzo, con un comunicado oficial en el que reafirma que la operación de la central hidroeléctrica Ituango se ajusta estrictamente a la licencia ambiental y a la Resolución 2306 de 2019.
Según la empresa, los caudales descargados en época de estiaje —entre los que se incluyen los meses de enero, febrero, marzo, julio, agosto y septiembre— cumplen con los mínimos exigidos por la normativa, y toda la información de operación se reporta en tiempo real a la ANLA.
EPM también destacó el rol del embalse como herramienta de gestión del riesgo. Recordó que durante la creciente del 11 de abril de 2025, cuando el río Cauca superó los 5.000 m³/s en Bolombolo, la presa permitió contener el pico descargando solo 3.000 m³/s, evitando inundaciones aguas abajo.
En cuanto al nivel del embalse, la empresa aclaró que la cota actual de operación —409 metros sobre el nivel del mar— responde a obligaciones ambientales y no a limitaciones estructurales, ya que el diseño permite operar hasta los 420 metros. EPM afirmó que ha solicitado a la ANLA las autorizaciones para ampliar ese rango y mejorar la capacidad de regulación de crecientes.
Frente al proceso sancionatorio, la empresa indicó que sus apoderados ya fueron notificados y que ejercerá su derecho de defensa dentro del debido proceso.


