Un grupo de 360 mujeres del municipio bolivarense avanza en un proceso que busca llevar sus conocimientos sobre hamacas, mochilas y tejidos un paso más allá: convertir el oficio heredado durante generaciones en negocios con mayores capacidades productivas y comerciales.
La apuesta se denomina “Manos Sanjacinteras”, un proyecto de fortalecimiento de capacidades en emprendimiento para mujeres dedicadas a actividades no agropecuarias. La iniciativa es liderada por la alcaldesa Merly Viana Pérz y jecutada por la Fundación Social Bienestar por Colombia (FUNBICOL), con recursos del Sistema General de Regalías, y tendrá una duración de 18 meses.
El componente empresarial comenzó con el entrenamiento “Conociendo mi producto”, mediante el cual las participantes identifican características, atributos, valor y potencial comercial de sus creaciones. El objetivo es que el conocimiento técnico del tejido esté acompañado de herramientas que permitan entender mejor el producto que llega al mercado.

El proceso también busca que el crecimiento comercial no implique perder el patrimonio que diferencia a San Jacinto. Durante agosto, el conversatorio “Fibras que hablan” reunió a maestras artesanas y aprendices alrededor de las técnicas avanzadas para elaborar mochilas y hamacas, los tipos de hilo, tamaños, labores y conocimientos transmitidos entre generaciones.
En ese escenario cobra especial importancia la Denominación de Origen “Tejeduría de San Jacinto”, un elemento de diferenciación que vincula los productos con su territorio, técnicas y tradición artesanal.
La iniciativa plantea así una ecuación económica con identidad: fortalecer capacidades empresariales mientras se conserva el conocimiento que hace reconocible la producción local.

Para estas 360 mujeres, cada hilo representa algo más que una pieza artesanal. También puede convertirse en una herramienta para fortalecer sus emprendimientos, ampliar oportunidades comerciales y generar ingresos desde un saber que San Jacinto ha tejido durante generaciones.



