El presidente Abelardo de la Espriella anunció este domingo 27 de septiembre, en alocución televisada, que el Gobierno nacional abrirá conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para buscar una salida negociada a la crisis fiscal, que calificó como la más grave en la historia del país.
El mandatario explicó que ya dio instrucciones al ministro de Hacienda y al equipo económico para que lideren los acercamientos con el organismo multilateral. “Las finanzas públicas ya no aguantan más. El saldo está en rojo”, afirmó durante su intervención.
De la Espriella no presentó cifras sobre el tamaño del déficit ni sobre el nivel de endeudamiento, y tampoco precisó qué tipo de acuerdo, crédito o línea de apoyo buscará el país con el FMI. Esos detalles deberán conocerse a medida que avancen las conversaciones que coordinará el Ministerio de Hacienda.
El presidente responsabilizó de la situación al gobierno de Gustavo Petro, al que acusó de sobreendeudar a la Nación y de manejar mal los recursos públicos. Como ejemplos mencionó los casos de corrupción que se investigan en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y en Fiduprevisora, dos de los escándalos que marcaron la administración anterior.
Acudir al FMI es una decisión de alto impacto político y económico. Este tipo de acuerdos suele acompañarse de compromisos de ajuste en el gasto y metas fiscales que el Gobierno deberá presentar y negociar, por lo que el anuncio será seguido de cerca por los mercados, el Congreso y los gremios en los próximos días.
La alocución de este domingo incluyó también anuncios en materia de seguridad, con una advertencia directa al cabecilla alias ‘Pinocho’, y la confirmación de una inversión de 1.000 millones de dólares de la multinacional PepsiCo en Colombia durante los próximos cinco años.
Con información de Presidencia de la República, El Tiempo, Semana e Infobae.

